Pautas para un curso Alpha

1) Decide asistir a una sesión de entrenamiento de Alpha
Las iglesias que no tienen sesiones de entrenamiento pueden cometer fácilmente errores previsibles. Si aún no te has entrenado en cómo impartir Alpha, te animamos a que asistas a la próxima reunión de preparación en tu localidad. En nuestra experiencia, los cursos impartidos por coordinadores con la debida preparación, tienen muchas más probabilidades de tener éxito.

2) Mantente en constante capacitación
El entrenamiento del equipo es completamente esencial. Cada miembro debe asistir a las sesiones de entrenamiento antes de cada curso. Esto ayuda a refrescar la experiencia ya obtenida y afianzar la unidad del equipo. Ponte en contacto con tu asesor Alpha o con la oficina nacional Alpha—para mayor información sobre lecturas recomendadas. (En especial recomendamos los libros: Alpha—Preguntas de la vida y Temas candentes.)

3) Piensa cuidadosamente en tus grupos pequeños
Cuando estés dando tus primeros cursos, quizás algunas otras personas quieran asistir a Alpha. Esto puede ser beneficioso para edificar la comunidad ya existente y animar a que luego ellos inviten a sus amigos a asistir al curso. Sin embargo, las discusiones que suelen tener los cristianos pueden ser a veces intimidantes para los invitados que no van a la iglesia. Es muy importante asegurarse de que estas personas—que recién se están acercando a Dios—se sientan cómodas de compartir sus opiniones, ya sea que ellos estén de acuerdo con el cristianismo o no. Para asegurar esto, recomendamos que establezcas grupos pequeños separados para miembros de la iglesia y para personas que vienen de fuera de la iglesia.

4) Sigue la receta
El curso Alpha ha sido probado y comprobado. Ha estado impartiéndose por más de 20 años. Cada aspecto del curso tiene alguna razón muy importante del porque está ahí. El punto clave es considerar los objetivos detrás de cada aspecto del curso, y asegurarse que estos objetivos se logren. Por ejemplo, el objetivo de la comida es el compañerismo y la amistad. Sin embargo si no es posible tener una cena, piensa en cómo lograr el objetivo del compañerismo, quizás ofreciendo bebidas o un bocadillo pequeño. Aquellas iglesias que omiten alguna parte del curso disminuyen el impacto del mismo.

5) No te olvides del Retiro de fin de semana o Día Alpha
Un día afuera, del lugar que ordinariamente usamos, tratando temas sobre la persona y obra del Espíritu Santo funciona muy bien, y un fin de semana es incluso mejor. A menudo, los cursos que han quitado esto, se han sentido desalentados con el resultado del mismo. Si necesitas ayuda con el retiro de Fin de semana o el Día Alpha, tu asesor Alpha, coordinador u oficina nacional pueden darte asesoría o incluso coordinar para que un equipo que tiene ya experiencia venga a ayudarte con el curso.

6) Planifica los Temas
Lo ideal es usar un orador en vivo que pueda dar bien los Temas. Porque es muy difícil mantener un curso en donde los Temas se dan mal. El libro Alpha—Preguntas de la vida debe usarse como base para cada Tema. Pueden tomarse los puntos principales de cada capítulo y luego adaptarlos a las culturas locales. El DVD que contiene los Temas del curso puede ser una gran ayuda en cursos con pocos participantes.

7) Imparte Alpha continuamente
Alpha no es una solución instantánea para lograr el crecimiento de la iglesia. Es una estrategia a largo plazo, que cuando se realiza adecuadamente durante un largo periodo, lleva a una afluencia constante de nuevas personas. Debe darse como un programa continuo; lo que significa que siempre estarás planeando el próximo curso. La experiencia muestra que dar el curso tres veces por año es lo más eficaz, para mantener la fuerza y el entusiasmo del curso. Para hacer esto posible, ¡es vital preparar a nuevos facilitadores y ayudantes—a menudo los mejores ayudantes son aquellos que simplemente acaban de terminar el curso Alpha.