El papel esencial del sacerdote o del pastor en el Curso Alpha
Alpha debe ser organizado bajo la autoridad del párroco o del pastor. Sin embargo, la característica del curso es que moviliza a los laicos de la iglesia para anunciar el Evangelio. Alpha es más efectivo cuando el párroco o pastor apoya el curso y alienta al equipo, pero eso no significa que él deba asistir a cada sesión del curso.
Aquí algunos sacerdotes y pastores hablan de su experiencia de Alpha en sus parroquias/iglesias…
“Decidí comenzar un curso Alpha en la parroquia en enero del 2004. Todos los que participamos en el curso nos sentimos muy unidos, sentimos que Jesucristo había venido a nuestros corazones y había derramado su Espíritu en nosotros.
Algunos de los que participaron en el curso tenían poco conocimiento de la fe cristiana y sólo iban a la iglesia para bautismos, primeras comuniones, bodas o funerales, pero sin participar en ninguna otra forma. Otros gozaban de una vida religiosa normal y estable, pero se sentían apesadumbrados por la formalidad de las costumbres y estructuras. Terminamos el curso en mayo con una fiesta de graduación. Dios mediante empezaremos otro curso en septiembre. Todavía hay varios aspectos que debemos trabajar y mejorar pero vamos progresando.”
Padre Joaquín Meseguer García, Parroquia de Sant Quirze y Santa Julita, Barcelona, España
"...Con su método adaptado a nuestros tiempos modernos, el curso (Alpha) ofrece una formación sólida que reúne teología, vida comunitaria y experiencia personal con Dios. Sobre todo, trae reconciliación entre los cristianos, pues el kerygma es algo que tenemos en común. El curso nos está cambiando, reenfocando nuestras miradas sobre Jesús, lo cual nos lleva hacia la unidad tan necesaria entre los cristianos."
Padre Philippe Berger de la Comunidad del ‘Chemin Neuf’, Iglesia Católica Apostólica Romana
“Con Alpha para Jóvenes no tan sólo evangelizamos a jóvenes, sino que enseñamos a jóvenes a evangelizar a su propia generación. Hemos visto conversiones y nacimiento de grupos de jóvenes pero hay otros beneficios con Alpha para Jóvenes: los adolescentes aprenden a perder todo tipo de miedo a compartir su fe y a confiar en el poder del Espíritu Santo para hacerlo. Descubren que el gozo de dar y servir es mucho más satisfactorio que el de recibir. Desarrollan un amor por Dios más profundo y una sensibilidad y amor por las personas que no conocen a Jesús. En sí, ésta es la materialización de la Gran Comisión…”
Pastor José Enrique Garrigó, Barcelona, Espaňa
“Comencé a organizar y dirigir cursos Alpha con mi esposa en el año 1999. Al principio encontramos dificultades por nuestra inexperiencia, sin embargo durante los retiros del Espíritu Santo veíamos compensados nuestros esfuerzos al ver a gente aceptando a Cristo y siendo llenos del Espíritu Santo, quien les impartía sus dones. Desde entonces, he organizado muchos más cursos con buena asistencia a cada uno de ellos.
Alpha ha sido y continúa siendo una herramienta única de evangelización en estos días proféticos que vivimos, en donde el materialismo y la indiferencia han anidado en el corazón de muchos hombres y mujeres de todos los continentes. Es por eso que Dios está también usando Alpha en todos los continentes para traer una esperanza nueva donde no la había, un nuevo amor en donde el odio reinaba y la salvación en donde sólo había tinieblas.
Actualmente soy un Asesor del Curso Alpha en España, dirigiendo cursos, presentando el curso en diferentes lugares y haciendo entrenamiento para líderes allí donde los solicitan. Ciertamente este curso ha dado la oportunidad a muchos para tener un encuentro vivo con Jesucristo y profundizar en la verdades de la fe cristiana para encarar, con la ayuda del Espíritu Santo, a un mundo secular que necesita respuestas a las grandes preguntas de la vida.”
Pastor Arnaldo Fernández-Arias, Girona, España
“Comenzamos nuestro primer curso Alpha en enero del 2000. Tuvimos un promedio de 120 participantes cada semana. Yo di todas las sesiones. Alrededor del 70 por ciento de los que participaron en Alpha comenzaron a asistir a la iglesia después del curso. Algunos se unieron al equipo organizador de Alpha y otros a otros grupos.
Algunos de los participantes ya eran cristianos – en el sentido en que atendían misa regularmente, pero no tenían una fe “viva”, nunca habían entregado su vida a Cristo de manera consciente. Eran católicos tradicionales que habían sido bautizados de niños y que habían aprendido el catecismo en su niñez, pero ahí quedaba todo.
En mis parroquias ahora damos Alpha tres veces al año. Alrededor de 600 personas ya han participado en el Curso Alpha en Febres. Alpha nos ha transformado en una parroquia misionera – porque supone muchas personas trabajando juntas, ya sea en la cocina o en la oración o ayudando en los grupos. En la parroquia había mucha gente que no sabía que podía ayudar o que encontraría mucha alegría ayudando.”
Padre Jorge Silva Santos, Párroco, Febres, Portugal
“Oí hablar de Alpha por primera vez en 2001, cuando algunas personas de la parroquia preguntaron si podían organizar un curso. Miramos los libros, cassettes y videos de Alpha y queríamos empezarlo de inmediato. Un grupo de nosotros asistió a una conferencia Alpha para aprender a dirigir el curso. El primer curso que hicimos fue solo por invitación. Unas 65 personas participaron en otoño del 2001. Antes del segundo curso, invité a tres personas a que compartieran durante la misa lo que Alpha había hecho para ellas. Hacer esto durante la misa era algo poco común.
Hablé de Alpha en mis homilías, elogiando lo que estaba haciendo y usándolo como un ejemplo de cómo llegar a la meta de una vida de fe renovada y una espiritualidad más profunda. A nuestro segundo curso vinieron unos 120 adultos. Luego organizamos el tercer y cuarto cursos. Unas 500 personas en total han participado en Alpha.
A través de Alpha tenemos más hombres comprometidos con los ministerios eucarísticos y con el programa de confirmación.
Para mí, la totalidad del programa de Alpha es lo que lo hace exitoso. Las personas están viviendo una experiencia espiritual renovadora a través de Alpha. Les está ayudando a realizar el mensaje fundamental de nuestra redención, el amor del Señor por ellas, la confianza en el Espíritu, etc. Así también estas personas se enraízan más fuertemente en la vida de la Iglesia. Otros pastores me han llamado para pedir información y se preguntan si ellos también deberían comenzar Alpha en su parroquia. Al hablar con ellos les he alentado a que lo hagan.”
Mons. Ronald Groth, Nuestra Señora Reina del Cielo, Lake Charles, Louisiana, Estados Unidos


